Por la sequía y la economía, el 66% de los productores agropecuarios no realizarán inversiones

INFORME. La encuesta fue realizada por el Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral en base a 401 encuestados con un valor bruto de producción igual o mayor a los US$200 mil.

Un 66% de los productores agropecuarios considera que este no es un buen momento para invertir, según el sondeo realizado por el Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral entre 401 encuestados, cuyo valor bruto de producción es igual o mayor a los US$200 mil."Es un número que contrasta con el optimismo presente hasta mayo, que se tradujo en las grandes compras de maquinarias y equipos realizadas en los primeros 5 meses del 2022″, señalaron desde la entidad.
Más allá del pesimismo que genera el momento actual, con un contexto climático muy complicado para los cultivos, tampoco se ve una mejora en el ánimo de cara al mediano plazo. Ya que un 71% de los productores tampoco planea realizar inversiones en el próximo año.

"Ese comportamiento negativo se justifica en los posibles riesgos que implica la incertidumbre política y económica, la ausencia de financiamiento con altas tasas de interés y los riesgos propios del sector", señaló el informe. A su vez, agregó que la inexistencia de proyectos atractivos tampoco ayuda a revertir el mal estado de ánimo.
 

Los buenos resultados alcanzados con el "dólar soja", que en septiembre generó récords en los niveles de comercialización e ingreso de divisas, tampoco ayudaron a revertir las perspectivas.
"En el corto plazo no se modifican las expectativas, ya que la implementación del dólar soja se vislumbra como apenas un parche y no como una medida estructural tendiente a corregir el tipo de cambio atrasado, y las retenciones que afectan gravemente la competitividad del sector", explicaron.
Sin embargo, en el documento señalaron que hay una pequeña mejora en las expectativas a 5 años. Esto podría vincularse a las perspectivas de un posible cambio de Gobierno en 2023, que tenga políticas más favorables para el agro.